2019 – Migrantes, extranjeros y refugiados, habitantes de la casa común

Ciudad de México (México), 28 de julio – 4 de agosto de 2019
Presidente: Francisco Xavier Sánchez Hernández
Él
La gran desigualdad económica que vivimos en el mundo, sumada a los problemas políticos, económicos y religiosos, han empujado a millones de personas a desplazarse desde sus lugares de origen hacia otros países en busca de un futuro mejor, o al menos de preservar su futuro. Así que hoy nos encontramos ante el enorme flujo de migrantes, la mayoría de ellos ilegales, que, con diferentes medios, buscan nuevos lugares de residencia.
Por otro lado, Europa, Estados Unidos y los países más prósperos del mundo reciben este tipo de éxodos masivos de personas y no siempre de forma agradable. Ser extranjero irregular no es fácil y hay que soportar muchas injusticias para seguir viviendo o más bien para sobrevivir: trabajo ilegal y mal remunerado, prostitución, falta de servicios básicos, etc. Sin embargo, para muchas personas, abandonar su país de origen es la única opción que les queda cuando no hay trabajo, prevalece la guerra, la persecución por motivos políticos o de otro tipo es rampante.
Para el XXI Congreso Internacional AIEMPR, que se llevará a cabo en la Ciudad de México, hemos decidido reflexionar sobre la problemática actual de la migración. No olvidemos que uno de los pilares del judeocristianismo es la atención a los extranjeros: «No hostigaréis ni oprimiréis al extranjero, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto» (Éxodo 22, 20). “Venid, benditos de mi Padre,… Yo era forastero y me acogisteis…” (Mateo 25, 35).
Además, dado el carácter interdisciplinario de nuestra Asociación, fue posible abordar la cuestión de qué significa ser «extranjero» desde diferentes puntos de vista: psicoanalíticamente, teológica, filosófica y antropológicamente, en la literatura, en definitiva, en las diferentes ciencias humanas. Ser extranjeros en el mundo, ser extranjeros para uno mismo, ser culturalmente «otros», etc.